Jerusalén, Israel

Jerusalén, Israel
Datos básicos [1]
Población: 829.900 habitantes
Superficie: 125 km2
Densidad: 6.587 habitantes por km2

Un santuario para la biodiversidad urbana

Por Martí Boada Juncà, Roser Maneja Zaragoza y Pablo Knobel Guelar

A pesar de su compleja ubicación biogeográfica y sus dimensiones socioculturales, la ciudad de Jerusalén ha tenido éxito en la promoción de su biodiversidad urbana en línea con la sostenibilidad. A una altura entre los 650 y los 850 metros sobre el nivel del mar, a medio camino entre el Mediterráneo y el Mar Muerto, el municipio de Jerusalén ocupa 125 km2 de una meseta en las colinas de Judea, el 57% de los cuales está urbanizado y el 43% ocupa suelo no urbanizado dentro y alrededor de la ciudad.[2]

La ciudad comparte una delicada mezcla de religiones y culturas. Las comunidades judías constituyen la mayor parte (61%), seguidas por los musulmanes (36%) y, con porcentajes mucho más pequeños, los cristianos (2%) y otras religiones (1,1%). La ciudad está dividida entre el lado Este, ocupado por los árabes, y el lado Oeste, ocupado por los judíos, en los que, al mismo tiempo, los judíos ortodoxos viven en sus propios barrios. Alrededor del 46% de la población de la ciudad es considerada pobre, pero la proporción es considerablemente mayor entre los judíos ortodoxos (59%) y árabes (76%).[3]

La brecha entre Jerusalén Este y Oeste también revela diferencias en la biodiversidad, la geología, e incluso el clima. La ciudad antigua se desarrolló en una estrecha franja alrededor de la línea divisoria de las aguas, dejando la orilla semi-árida del desierto de Judea hacia el Este y la fértil llanura mediterránea al Oeste. La ciudad moderna, que requería un área más amplia, creció hacia las colinas que rodean la meseta. En el lado Este de la ciudad, partiendo de los arroyos que desembocan en el Mar Muerto, las laderas son áridas, con escasas precipitaciones, una superficie rocosa, y una biodiversidad desértica. Hacia el Oeste de la ciudad, la escena es muy diferente, abundan los arroyos, las crestas montañosas y una biodiversidad más parecida a la mediterránea.[4]

El clima de Jerusalén se ve afectado en gran medida por la diferencia entre las laderas, y la precipitación varía mucho entre las zonas Este y Oeste. La exposición al sol es muy sensible a la orientación de la ladera y difiere a lo largo de toda la ciudad, especialmente en las zonas orientadas al Sur y al Norte. Todos estos elementos tienen una influencia directa sobre el uso del suelo en las colinas de Jerusalén.[5]

Biodiversidad

Debido a su biogeografía única, Jerusalén es considerada un lugar importante para la biodiversidad. La ciudad es el hogar de unas 1.000 especies, incluidas 738 especies de plantas, 176 especies de aves, 16 especies de mamíferos, 18 especies de reptiles, y 3 especies de anfibios. Debido a que Jerusalén se encuentra en la confluencia entre las bioregiones del Mediterráneo y de Judea, las especies de ambas regiones coexisten. Las diferencias en los niveles de precipitaciones y de luz solar permiten que especies con diferentes necesidades encuentren el lugar que más les convenga en la ciudad. Las plantas cultivadas más comunes son especies con bajos requerimientos de agua, aunque otros grupos importantes de plantas están también presentes, tales como algunas especies mediterráneas de árboles (pinos, olivos y cipreses), arbustos resistentes, plantas de origen norteño (como las especies Quercus pedunculiflora y Ulmus) y plantas del desierto (Agave americana).[6]

La ubicación de Jerusalén es también importante para la diversidad de aves. Israel se encuentra en la confluencia de tres continentes, lo que representa una ruta de migración importante que canaliza las aves en el territorio. La infraestructura verde de la ciudad y su amplia gama de hábitats ofrecen buenos lugares para la alimentación y la reproducción, por lo que Jerusalén es una zona atractiva para que las aves migratorias hagan su parada. Durante la temporada de migración, más de 500 millones de aves pueden verse en los cielos de Jerusalén, y el Antiguo Testamento incluso hace referencia a las históricas migraciones de aves por encima de Judea.[7]

Las condiciones locales no son la única razón para que exista una rica biodiversidad en la ciudad. Al igual que en cualquier otro lugar de la región del Mediterráneo, la interacción humana da forma a la mezcla de la biodiversidad. Dos características importantes que tienen implicaciones relevantes para la biodiversidad de Jerusalén son la edad de la ciudad (el segundo templo fue terminado alrededor de 485 a.C.) y el hecho de que la ciudad inspire un gran respeto cultural y religioso. Muchos sitios que habrían sido reutilizados para otros usos, de haber estado localizados en otros lugares, se han conservado a través del tiempo, y algunos son importantes para la biodiversidad. Los rincones y las grietas de las viejas paredes de la ciudad, por ejemplo, albergan una amplia variedad de especies animales y vegetales y sirven como refugio para las aves, los moluscos, los reptiles, y los roedores.[8]

Del mismo modo, el jardín de Getsemaní, donde se dice que Jesús oró después de la última cena, está rodeado de muchas casas de culto, incluida la Basílica de las Naciones, que está situada en un lugar destacado. Un estudio reciente reveló que durante el siglo XII se plantaron los ocho olivos que crecen en un jardín cercano, situándolos de esta manera entre en los árboles de hoja ancha más antiguos del mundo, de entre 800 y 900 años de edad. Otro estudio de evaluación de la edad de los árboles de Jerusalén encontró que en torno al 12% tenían más de 80 años de edad y el 75% tenían entre 50 y 80 años.[9]

Esta biodiversidad es sostenida por una red de espacios naturales, incluyendo la tierra rocosa, Batha (el equivalente israelí de matorral de hoja suave), la semi-estepa Batha, de árboles mediterráneos, el bosque de Pistacia atlantica, y el hábitat de humedales, así como la flora de roca y de pared, los frutales  y viñedos, los bosques plantados, las áreas agrícolas tradicionales y contemporáneas, y la vegetación en los bordes en carretera. Una gran diversidad de plantas cultivadas complementa estas areas naturales.[10]

Gobernanza verde urbana

El total de zonas verdes de Jerusalén abarca 36,5 km², de los cuales 25,2 km² son bosques y 4,1 km² son espacios públicos abiertos. El enfoque de la biodiversidad urbana en la ciudad refleja dos elementos principales: 1) la importancia de las iniciativas de abajo arriba en la construcción de la comprensión local de la biodiversidad urbana, y 2) un enfoque integral de la existente biodiversidad urbana y el compromiso de una amplia gama de organizaciones internacionales.

En la última década, de cara a gestionar el tapiz humano y urbano de la ciudad, Jerusalén ha desarrollado el New City Urban Master Plan (plan director de la nueva ciudad). La sostenibilidad tiene un papel transversal en dicho plan, que sirve de guía para el establecimiento de un sistema de transporte sostenible y la protección de importantes emplazamientos de naturaleza urbana. La protección de la naturaleza se realiza a través del Urban Nature Master Plan (LBSAP, plan maestro para la naturaleza urbana), que define la naturaleza urbana como un sistema de infraestructura distinta. Los principales objetivos del LBSAP son la integración de espacios naturales en el tejido urbano, la rehabilitación de corredores ecológicos, y la restauración de hábitats de especies raras o amenazadas.

En tanto que una de las iniciativas clave de Jerusalén en torno a su biodiversidad, un equipo de expertos recogió información esencial acerca de 151 emplazamientos naturales en toda la ciudad para incluir en el sistema de información estadística municipal. La Urban Nature Infrastructure Survey (encuesta de infraestructura natural urbana), publicada en 2010, ofrece toda una amplitud de descripciones por escrito e imágenes, así como un inventario de especies. La incorporación de estos datos en el sistema administrativo de la ciudad y el mantenimiento actualizado de la encuesta permite a los desarrolladores, planificadores y tomadores de decisiones a tener en cuenta la naturaleza en sus actividades, incrementando así las posibilidades de encontrar sinergias entre el desarrollo de la ciudad y los planes ambientales, así como con la educación y el turismo.[11]

Con el fin de reforzar la planificación de la sostenibilidad, Jerusalén se ha comprometido a una variedad de acuerdos internacionales, como el Protocolo de Kyoto, la Declaración de Río, el Acuerdo de Durban para la protección de la biodiversidad, y la Declaración de Río+20, entre otros. También participa en diversas redes ambientales tales como ICLEI-Gobiernos Locales por la Sostenibilidad, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), la Iniciativa Urbana Biosfera (URBIS), las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), la Green Pilgrimage Network (GPN, red de peregrinación verde), y la Acción Local por la Biodiversidad (LAB).

El LAB ha jugado un papel importante en la ciudad. Jerusalén se unió a la red en 2010 y ya se han puesto en marcha muchos mecanismos y acciones importantes, incluyendo la creación de un foro de partes interesadas con representantes del gobierno, organizaciones de protección de la naturaleza, y grupos de interés público. El LAB también ha ayudado con un programa Legacy Project centrado en el Valle de las Gacelas, la aprobación del Municipal Urban Nature Master Plan (plan director municipal de naturaleza urbana), y la publicación del informe de la biodiversidad de la ciudad en 2013.[12]

Conectar a la ciudadanía con la biodiversidad urbana

La promoción de la naturaleza y la biodiversidad en Jerusalén se lleva a cabo mediante una serie de iniciativas civiles, entre las cuales se incluyen las siguientes:

Jerusalem Bird Observatory (JBO, Observatorio de aves de Jerusalén). El JBO, situado entre el parlamento israelí y el Tribunal Supremo, fue puesto en marcha por activistas comunitarios en 1994 como un lugar de base comunitaria para la naturaleza en la ciudad. Hoy en día, es mantenida por la Society for the Protection of Nature in Israel (SPNI, Sociedad para la protección de la naturaleza en Israel) a través de la colaboración de voluntarios, educadores e investigadores. Como centro de investigación que alberga el Israel National Bird Banding Center (Centro nacional de anillamiento de aves de Israel), el JBO es un lugar ideal para llevar a cabo estudios sobre conservación y el seguimiento poblaciones y migraciones. También es un centro educativo, donde los residentes de la ciudad pueden participar en actividades creadas por educadores, interactuar con la fauna silvestre, y hacer trabajo voluntario.[13]

Wildflower Sanctuary (santuario de flores silvestres). Lo que antaño fuera un vertedero ilegal entre dos barrios residenciales es ahora un espacio natural abierto gestionado conjuntamente por el municipio y los residentes de los alrededores. Su amplia diversidad de especies hace que sea un sitio importante para las excursiones escolares y la investigación científica, así como un popular lugar recreativo.[14]

Jerusalem Green Map (Mapa verde de Jerusalén). El Jerusalem Green Map es un mapa interactivo online en el cual se hace inventario de los elementos favorables para el medio ambiente a lo largo de la ciudad. Mediante un proceso participativo, equipos de mapeo de la ciudad trazan parques, jardines, negocios y alojamientos verdes, y otros lugares positivos para el medio ambiente. El Green Map incluye 151 espacios naturales de la ciudad y permite a los turistas y residentes a disfrutar de la ciudad de una manera más sostenible. [15]

Railway Park. Este parque es el fruto de la restauración de una vía de tren abandonada que una vez fue un elemento de división entre barrios. Cuando el ferrocarril dejó de funcionar, el terreno se convirtió en un vertedero ilegal que causaba muchas molestias. El SPNI, entre otras organizaciones, planeó la construcción del parque con el objetivo de rehabilitar el espacio y reunir en torno a él a las distintas comunidades. El alargado y estrecho parque sirve de conector verde, rico en biodiversidad, y alberga un paseo peatonal y un carril bici, independientes entre sí. [16]

Green Pilgrimage City.  La Pilgrimage Green Network (GPN, red de peregrinación verde) reúne a autoridades religiosas y civiles de los lugares de peregrinación de todo el mundo con el objetivo de introducir buenas prácticas ambientales con el fin de transformar estos lugares en modelos de sostenibilidad. Jerusalén, como destino de peregrinación para personas de diferentes religiones de todo el mundo, es un miembro de la GPN y ha emprendido iniciativas para “reverdecer” la experiencia del peregrino. Entre los planes de la ciudad, está la apertura de un nuevo sistema de tren ligero, la creación de un mapa de peregrinación verde, y la restauración del Valle de Cedrón.[17]

El Valle de las Gacelas. Esta área otrora concebida para el desarrollo urbano en el sur de Jerusalén alberga ahora el Valle de las Gacelas, un pulmón verde dentro de la ciudad compuesto de muchos hábitats diferentes. La gestión de la fauna urbana es compartida entre los administradores municipales y los comunitarios, cuyo objetivo es el de proteger y restaurar la biodiversidad natural del lugar. Siendo el primero en su especie, el parque tiene una gran importancia para Israel, ya que su éxito podría facilitar el camino para iniciativas similares en todo el país.[18]

Espacios naturales en Jerusalén

El Urban Nature Infrastructure Survey divide los espacios naturales de Jerusalén en cuatro grupos: espacios naturales abiertos; espacios agrícolas abiertos; parques; y espacios naturales en áreas urbanas. Catorce tipologías se definen para cubrir todos los espacios naturales de la ciudad: Zonas de plantas en flor; Zonas de árboles maduros; Mature tree sites; Viñedos y olivares; Tejados verdes; Humedales; Zonas adicionales de flora; Zonas de áves; Formaciones paisajísticas únicas; Arboledas mediterráneas; Frutales; Bosques plantados; Zonas con concentración de insectos; Zonas con concentración de reptiles; Zonas con concentración de mamíferos.

Martí Boada Juncà es profesor e investigador senior del ICTA-UAB y miembro del Club de Roma
Roser Maneja Zaragoza es profesora e investigadora senior del ICTA-UAB y miembro del Club de Roma
Pablo Knobel Guelar es investigador junior del ICTA-UAB

[1]Datos extraídos del Jerusalem Institute for Israel Studies (JIIS), “Chapter 1: Area” and “Chapter 3: Population” en The Statistical Yearbook of Jerusalem (Jerusalem: 2015). Los autores quisieran expresar su agradecimiento por sus contribuciones a esta Panorámica urbana a las siguientes personas: Amir Balaban, Carles Barriocanal, Yoav Farago, Yaara Israeli, Salit Kark, Noam Levin, Amiram Rotem, Helene Roumani, and Assaf Shartz.

[2]JIIS, “Chapter 1: Area”.

[3] JIIS, “Chapter 3: Population”.

[4] Menahem Marcus, Geomorphology, The New Israel Guide (Jerusalem: Keter Publishing, 2001); Isaac Schattner, “Surroundings” en Michael Avi-Yonah, Sepher Yerushalayim: Jerusalem, Its Natural Conditions, History and Development from the Origins to the Present Day (Jerusalem: The Bialik Institute and the Dvir Publishing House, 1956).

[5] Dov Ashbel, “Climate” en Avi-Yonah, Sepher Yerushalayim.

<[6] Helene Roumani, City of Jerusalem Biodiversity Report (Jerusalem: Local Action for Biodiversity, 2013).

[7] Martí Boada y Laia Capdevila, Barcelona: Biodiversitat Urbana (Barcelona: Ajuntament de Barcelona, 2000); Ron Frumkin, Berry Pinshow, and Shani Kleinhaus, “Review of Bird Migration Over Israel,” Journal of Ornithology 136, no. 2 (1995): 127-147.

a href=”#_ednref8″ name=”_edn8″>[8] Martin Sicker, Between Rome and Jerusalem: 300 Years of Roman-Judean Relations (Westport, CT: Greenwood Publishing Group, 2001); Roumani, City of Jerusalem Biodiversity Report.

[9] Mauro Bernabei, “The Age of the Olive Trees in the Gardens of Gethsemane”,  Journal of Archaeological Science 53 (January 2015): 43–48; Society for the Protection of Nature in Israel (SPNI), Survey of Mature and Unique Trees in the City of Jerusalem (Jerusalem: 2013).

a href=”#_ednref10″ name=”_edn10″>[10] SPNI, Summary Jerusalem Urban Nature Infrastructure Survey. Goals, Methods Findings and Conclusions (Jerusalem: 2010).

[11] SPNI, Jerusalem Urban Nature Infrastructure Survey (Jerusalem: 2010).

[12]Jerusalem Green Map, “Partners and Stakeholders – Jerusalem Bioregion Center,” www.greenmap.org.il/content?lang=en&pageid=70.

[13] SPNI, “Jerusalem Bird Observatory”, http://natureisrael.org/JBO.

[14] Roumani, City of Jerusalem Biodiversity Report.

[15] Jerusalem Green Map website, www.greenmap.org.il/?lang=en.

[16] Naomi Tsur, “The Story of Jerusalem’s Railway Park: Getting the City Back on Track, Economically, Environmentally and Socially”, TheNatureofCities.com, August 18, 2014.

[17] Green Pilgrimage Network, “Jerusalem,” http://greenpilgrimage.net/other-pilgrim-sites/jerusalem/.

[18] Gazelle Valley website, www.zvaiim.jerusalem.muni.il.

 

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