Durban, Sudáfrica

Durban, Sudáfrica
Datos básicos [1]
Población: 3,4 millones de habitantes
Superficie: 2.297 kilómetros cuadrados
Densidad: 1.498 habitantes por km²

Comunidades en proceso de adaptación al cambio climático basadas en los ecosistemas

Por Debra Roberts y Sean O’Donoghue

La ciudad de Durban, también conocida como municipalidad de eThekwini, se ubica en la provincia sudafricana de KwaZulu-Natal y está situada dentro del “núcleo de biodiversidad” Maputo-Pondoland-Albany, de los que solo existen 35 en el mundo. La población de Durban ha crecido un 1,1% (o 660.000 personas) desde 2001. Más del 70% de la población es africana y existen enormes bolsas de pobreza.[2]

Muchas ciudades en el mundo en desarrollo no tienen capacidad para adaptarse al cambio climático. Estas ciudades a menudo no disponen o no pueden mantener adecuadamente infraestructura “gris” como desagües, alcantarillado y carreteras. Entretanto, el rápido crecimiento urbano y su pobre planificación han causado la degradación o la destrucción de infraestructuras “verdes” como humedales, bosques, pastos y suelos fértiles. Muchas ciudades están atrapadas en un cúmulo de amenazas que al crecimiento de población suman   las necesidades de adaptación en alza, los déficits de desarrollo sustanciales generados por la escasez de recursos humanos y financieros, junto a niveles de informalidad en aumento, un gobierno deficiente, la degradación medioambiental, la pérdida de biodiversidad, la pobreza y una creciente desigualdad. En este contexto, la “adaptación basada en los ecosistemas” es un concepto atractivo porque abraza la noción de utilizar los ecosistemas para ayudar a la gente y salvar los recursos de los que dependen.[3]

Estos desafíos se han exacerbado en Sudáfrica por un legado de división racial formalizado que ha creado un entorno amplio de injusticia social, económica y medioambiental, desigualdad y exclusión. En el caso de Durban, se ha manifestado en una forma urbana que perpetúa un sistema donde los residentes más pobres y vulnerables viven lejos del lugar de trabajo y de los servicios, y a menudo en lugares con condiciones ecológicas deficientes. Este nexo de necesidad humana y riesgo medioambiental continúa planteando un reto significativo a los planificadores urbanos encargados de lograr la equidad y la sostenibilidad para todos en una Sudáfrica postapartheid.

Amenazas climáticas y obstáculos a la adaptación

Los recientes esfuerzos para desarrollar un plan de conservación sistemática de Durban han puesto de manifiesto graves amenazas a los ecosistemas de la ciudad. A medida que el planeta se calienta, es probable que las temperaturas en Durban aumenten un 1,5-2,5ºC para el 2065 y entre 3-5°C para el año 2100. Las proyecciones apuntan a un aumento agregado de precipitaciones para el 2065, y hasta 500 milímetros más lluvia al año para el 2100. Es probable que esto se manifieste en fenómenos extremos, con precipitaciones más frecuentes y mayor intensidad de los caudales y prolongados períodos de sequía entre los fenómenos de lluvia. Entre los impactos previstos figura un aumento general de condiciones climáticas extremas, la erosión y la pérdida de la cubierta del suelo, un aumento de las enfermedades transmitidas por vectores, la extinción de especies y la reducción potencial del rendimiento agrícola.[4]

La capacidad de Durban para adaptarse a estos cambios relacionados con el clima tendrá que ser mejorada sustancialmente y superar las siguientes dificultades:

Las necesidades políticas y de desarrollo a corto plazo superan en prioridad a asuntos como la sostenibilidad y la adaptabilidad.

La escasez de finanzas y recursos humanos capacitados para llevar a cabo la planificación y ejecución de la adaptación.

Los vínculos ineficaces entre las estructuras de gobierno y de la comunidad, que impiden una evaluación y una respuesta al riesgo adecuadas a nivel comunitario.

Un modelo de desarrollo económico atrapado en un paradigma estándar de producción en lugar de estar enfocado a la transición hacia una economía verde más resiliente.

La falta de comprensión y voluntad política sobre la relación crítica entre cambio climático y biodiversidad.

El impacto de la recesión global presente en el modelo de planificación y la gestión urbana de business as usual, en lugar de favorecer la flexibilidad y la innovación.

La disminución de oportunidades para la adaptación basada en los ecosistemas debido a la extensa transformación del hábitat natural.

La falta de un marco legal para la planificación y la acción de protección del clima a nivel local.

Adaptaciones municipal y comunitaria

Durban inició el Programa Municipal de Protección del Clima (MCPP) en toda la ciudad en 2004, que ponía un gran énfasis en la adaptación temprana. El enfoque de trabajo en torno a la adaptación contempla tres componentes principales: la adaptación municipal (actividades relacionadas con las funciones clave del gobierno local), la adaptación basada en la comunidad (actividades centradas en la mejora de la capacidad de adaptación de las comunidades locales), y una serie de intervenciones de gestión urbana que se centran en los desafíos específicos del cambio climático (tales como: el efecto urbano de “calor de Islandia”, el aumento de escorrentía de aguas pluviales, la conservación del agua, y la subida del nivel del mar).[5]

Dentro de cada uno de los tres componentes, varios proyectos se centran en la adaptación basada en los ecosistemas, siguiendo un modelo de desarrollo e implementación de “aprender en la acción”. Como resultado, la adaptación a nivel local está demostrando ser un proceso incremental, reiterativo y no lineal que se basa en la experimentación, la flexibilidad y la innovación como medios para lograr el avance.

En el ámbito de la adaptación municipal se hizo patente que tenía mucho más éxito un enfoque sectorial a la planificación para la adaptación que una estrategia general, ya que facilitaba la identificación de líderes  que podían divulgar el mensaje de la adaptación de vuelta entre sus colegas en sus respectivos sectores. El proceso de planificación identificó 47 intervenciones posibles, que fueron seleccionadas como áreas piloto, dentro de los sectores de salud, agua y gestión de desastres. Un estudio de costo-beneficio, que se inició en 2011, trató de priorizar estas intervenciones en términos de beneficio humano más que financiero. Se consideró que este modelo era más apropiado para una ciudad del Sur global.[6]

El componente de adaptación basado en la comunidad subrayó algunas cuestiones importantes de la investigación e identificó la falta de cohesión social como un factor clave que limitaba la consecución de una adaptación significativa. Hasta el momento, se ha avanzado poco en la transformación al nivel comunitario y hace falta más trabajo en esta línea, pero el potencial es limitado por la falta de recursos humanos y financieros disponibles adecuados para el Departamento de Protección del Clima y Planificación Ambiental (EPCPD, por sus siglas en inglés) de la ciudad.

En 2015 Durban desarrolló y aprobó su primera estrategia combinada de mitigación y adaptación al cambio climático. Los planes de implementación incluyen la integración de las iniciativas de sostenibilidad que se alinean con un programa de reverdecimiento relacionado con la celebración de los Juegos de la Commonwealth 2022 en Durban.

Adquisición y protección de áreas de conservación

El Sistema Metropolitano de Espacio Abierto de Durban (D’MOSS) cubre unas 75.000 hectáreas de espacios abiertos, incluidas las zonas de estuarios, bosques, humedales y pastizales. Formalmente integrado en los programas de planificación del municipio en el año 2010, D’MOSS está diseñado para proteger la diversidad biológica de Durban y garantizar los servicios sostenibles de los ecosistemas, que se consideran una herramienta crítica para la adaptación al cambio climático. La infraestructura natural complementa la infraestructura de construcción humana, tales como humedales, que reducen la necesidad de una costosa infraestructura para gestionar aguas pluviales, lo que ayuda a proveer a las poblaciones pobres y vulnerables de una red de seguridad contra desastres naturales y crisis económicas potenciales relacionados con el cambio climático.[7]

Entre 2002 y 2015, EPCPD adquirió 591 hectáreas de tierra con alto valor por su biodiversidad, gran parte colindante a reservas naturales, lo que asegura la integridad ecológica del paisaje y refuerza la conectividad. Otra de las medidas de conservación clave es el uso de “zonas de calificación especial” que aplican una tasa suplementaria sobre los impuestos de propiedad en un área determinada para mejorar la gestión del territorio. Por ejemplo, la reserva medioambiental de 354 hectáreas Giba Gorge que se estableció en 2009 como proyecto piloto para el control de las especies alóctonas de plantas invasoras, gestión de incendios y seguimiento de la contaminación. Durban también ha trabajado para asegurar que se integraban medidas de conservación de los programas de planificación urbana que históricamente han estado reñidos con los objetivos medioambientales.

Proyectos de reforestación y “árbolprendedores”

En algunas partes de la ciudad donde bienes de biodiversidad y de los ecosistemas se han perdido, es necesario ampliar y mejorar la conservación de tierras. En 2008, durante el periodo previo a la Copa Mundial de Fútbol de la FIFA 2010 en Durban, se puso en marcha  la iniciativa de reforestación comunitaria Buffelsdraai, que incluía 521 hectáreas de territorio que anteriormente había sido aprobado para el cultivo de caña de azúcar. El Fondo de Conservación de Áreas Silvestres dio formación a los residentes de algunas de las comunidades más pobres y vulnerables de Durban para convertirse en “árbolprendedores”, o individuos que recolectan semillas nativas de los bosques locales. Desde su inicio, el proyecto ha creado unos 43 puestos de trabajo permanentes, 16 puestos de trabajo a tiempo parcial y 389 temporales para los miembros de las comunidades de Buffelsdraai y Osindisweni.[8]

Además, unos 583 “árbolprendedores” de la comunidad se dedican a la explotación y comercio forestal. Los “árbolprendedores” cultivan localmente plántulas nativas para el proyecto, obteniendo créditos que se pueden intercambiar trimestralmente en los “almacenes de árboles” por artículos tales como alimentos, materiales de construcción y otros bienes, o para cubrir los gastos escolares. Los primeros indicios sugieren que el impacto socioeconómico directo en las comunidades es significativo, con lo que mejoran las oportunidades educativas y de seguridad alimentaria.[9]

Un segundo proyecto de reforestación se creó en 2009 en un terreno de 250 hectáreas de tierras comunales en la montaña Inanda, un área de bosques gravemente degradada a consecuencia de los altos niveles de extracción de madera para leña y para materiales de construcción y por los fuegos incontrolados. Las actividades se han centrado en la limpieza y el control de plantas alóctonas invasoras y su reemplazo natural por especies nativas. También se están plantando plantones de árboles producidos por 76 “árbolprendedores”.

Este modelo se ha probado en un tercer enclave y ha impulsado el desarrollo del concepto de Adaptación comunitaria basada en los ecosistemas (CEBA, por sus siglas en inglés), que pone de relieve la relación de beneficio mutuo y la relación de refuerzo positivo entre los ecosistemas y las comunidades humanas. El concepto CEBA extiende el modelo de “árbolprendedores” en un proceso de ámbito geográfico de actuación de restauración y mantenimiento del ecosistema que proporciona un abanico de oportunidades “ecoemprendedoras” a los residentes más pobres, y que incluyen la propagación de árboles, la eliminación de plantas alóctonas, la restauración de la ribera de los ríos y la recogida de materiales reciclables, así como formación. El modelo CEBA es atractivo porque resulta aceptable tanto para los patrocinadores como para los líderes políticos, y combina tanto la mitigación y la adaptación en un enfoque pragmático (enfoque no-regrests) y fácilmente replicable.[10]

Proyecto Piloto Cubierta Verde

El proyecto piloto Cubierta Verde de Durban, que se inició en 2008 en un edificio municipal existente, está diseñado para explorar los diversos beneficios de las cubiertas verdes en las ciudades, como la reducción de la escorrentía de aguas pluviales, reintroducir plantas y animales nativos en el centro de la ciudad y reducir  las temperaturas de cubiertas e interiores. Los ensayos de siembra de cultivos sugieren que las cubiertas verdes también contribuyen a la mejora de la seguridad alimentaria urbana. El éxito de este proyecto ha animado al Departamento de Arquitectura municipal a implicarse más en la promoción de forma activa la idea de las cubiertas verdes en los edificios municipales.[11]

Proyectos de obras públicas ampliados

Se trata de dos proyectos de obras públicas que se han ampliado que se centran en la gestión de los ecosistemas y el control de plantas alóctonas invasoras. El aumento de temperaturas y concentraciones de dióxido de carbono más altas probablemente aumentará la amenaza de implantación de especies invasoras, lo que pone en peligro la biodiversidad y los valiosos servicios de los ecosistemas. El programa de trabajo para los ecosistemas, que se inició a nivel nacional en 2006 y ahora financiado por el EPCPD, da empleo a 185 personas y ofrece formación a miembros de la comunidad, así como al personal de otros departamentos municipales implicados en el control de especies invasoras. El programa de control de incendios, creado en 2009, cuenta con 43 empleados y tiene como objetivo aliviar la pobreza, desarrollar habilidades mediante el empleo de las personas para gestionar los incendios y llevar a cabo el control de plantas invasoras, sobre todo en las áreas prioritarias de alta biodiversidad. Debido al éxito del programa, a finales de 2015 se firmó una extensión de contrato de tres años entre el municipio y la organización que lo realiza.

Cambio institucional y creación de redes internacional

Durban ha utilizado un enfoque multidimensional para incorporar la necesidad de protección climática dentro de las operaciones municipales. Esto ha incluido la reestructuración institucional (como la creación de la Sección de Protección del Clima de la EPCPD), la inclusión del Programa de Protección Municipal del Clima como meta en el documento de planificación estratégica de la ciudad (el Plan de Desarrollo Integrado), alineando el desarrollo de los Planes Municipales de Adaptación con iniciativas ya existentes y el desarrollo de una estrategia combinada para la adaptación y mitigación al cambio climático.

En 2011 Durban acogió la conferencia anual de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, proporcionando una oportunidad estratégica para avanzar en la agenda de adaptación como de prioridad máxima para las ciudades africanas y proyectar ampliamente el trabajo de adaptación de Durban. Trabajar con socios, incluyendo la Asociación Sudafricana de Gobiernos Locales, la Red de Ciudades Sudafricanas, el Departamento Nacional de Medio Ambiente y el ICLEI-Gobiernos Locales por la Sostenibilidad-EPCPD de Durban organizó una convención internacional de gobiernos locales dentro del evento. Esto llevó a la Carta de Adaptación de Durban, que ha sido firmado por 341 alcaldes y líderes del gobierno local, lo que representa 1.069 ciudades de 45 países, la mitad de ellos africanos. Entre otras cosas, la Carta compromete a los gobiernos locales para garantizar qué estrategias de adaptación se adecuan a las estrategias de mitigación, reconoce las necesidades de las comunidades vulnerables, da prioridad al papel de los ecosistemas como núcleo de la infraestructura verde municipal, y  busca mecanismos innovadores de financiación.

Debra Roberts lidera el Departamento de planificación medioambiental y cambio climático de la municipalidad de eThekwini (Durban).
Sean O’Donoghue gestiona la Sección de Cambio climático de dicho departamento.
Ambos son asociados de investigación honorarios de la Universidad de KwaZulu-Natal.
FOTO PANORÁMICA: Pescadores de sardinas en la playa de Durban (David Siu) ©

Notas

[1] Datos de población del municipio de eThekwini, eThekwini Municipality Annual Report 2009−2010, Chapter 1: Mayor’s Foreword and Executive Summary (eThekwini Municipality, Durban: 2010).

[2] Municipalidad de eThekwini, eThekwini Quality of Life Household Survey 2010−2011, A Survey of Municipal Services and Living Conditions, (Municipalidad de eThekwini, Durban, 2011). Los “núcleos de biodiversidad” son áreas con un alto número de especies endémicas (p.ej., más de 1.500 especies de especies vasculares endémicas) y donde al menos un 70% del hábitat nativo se ha perdido; véase Conservation International, “Hotspots”. Disponible en: www.conservation.org/How/Pages/Hotspots.aspx. Población del municipio de eThekwini, eThekwini Municipality Annual Report 2009-2010; fuente de los datos de pobreza y desempleo: municipalidad de eThekwini, Draft Economic Development and Job Creation Strategy 2012, (Municipalidad de eThekwini, Durban, Economic Development and Investment Promotion Unit, 2012).

[3] David Satterthwaite et al., “Adapting to Climate Change in Urban Areas: The Possibilities and Constraints in Low- and Middle-income Nations,” en Jane Bicknell, David Dodman y David Satterthwaite, (eds.), Adapting Cities to Climate Change: Understanding and Addressing the Development Challenges, (Londres: Earthscan, 2009); Stanley W. Burgiel y Adrianna A. Muir, Invasive Species, Climate Change and Ecosystem-based Adaptation: Addressing Multiple Drivers of Global Change (Washington, DC y Nairobi: Global Invasive Species Programme, 2010).

[4] Fuente de la proyección de temperaturas: Golder Associates, Community-based Adaptation to Climate Change in Durban, informe preparado para la Municipalidad de eThekwini Municipality (Durban: 2011); variaciones pluviales: Municipalidad de eThekwini, eThekwini Municipality Integrated Development Plan, Five-Year Plan: 2011−2016: 2011−2012 Plan (Municipalidad de eThekwini, Durban: 2011); impacto en desastres: Golder Associates, eThekwini Municipality Integrated Assessment Tool for Climate Change, preparado para la Municipalidad de eThekwini (Durban: 2010).

[5] Debra Roberts, “Thinking Globally, Acting Locally – Institutionalizing Climate Change at the Local Government Level in Durban, South Africa”, Environment & Urbanization 20, 2 (2008): 521–537; Debra Roberts, “Prioritizing Climate Change Adaptation and Local Level Resiliency in Durban, South Africa,” Environment & Urbanization 22, 2 (2010): 397−413; JoAnn Carmin, Debra Roberts e Isabelle Anguelovski, Planning Climate Resilient Cities: Early Lessons from Early Adapters, preparado para el V Simposio del Banco Mundial sobre Investigación Urbana, «Cities and Climate Change: Responding to an Urgent Agenda», Marsella, Francia, 28–30 de junio, 2009.

[6] Andrew A. Mather, Debra Roberts, and Geoffrey Tooley, “Adaptation in Practise: Durban, South Africa,” en Konrad Otto-Zimmermann, ed., Resilient Cities: Cities and Adaptation to Climate Change. Actas del Foro Global de 2010 (Dordrecht, Holanda: Springer, 2011), 543−563.

[7] Municipalidad de eThekwini, “Durban Metropolitan Open Space System FAQ,” www.durban.gov.za/City_Services/development_planning_management/environmental_planning_climate_protection/Durban_Open_Space/Pages/MOSS_FAQ.aspx; 2013 area ASI EN EL ORIGINAL ¿?: Debra Roberts y Sean O’Donoghue, “Urban Environmental Challenges and Climate Change Action in Durban, South Africa,” Environment & Urbanization 25, nº 2 (2013): 299–319.

[8] Nicci Diederichs Mander y Debra Roberts, Greening Durban 2010: Summary Review of the eThekwini Municipality’s 2010 FIFA World Cup Event Greening Programme (Municipalidad de eThekwini, Durban: Environmental Planning and Climate Protection Department, 2010).

[9] Greater Capital, Social Assessment of the Buffelsdraai Landfill Site Community Reforestation Project, preparado para Wildlands Conservation Trust (Hilton, Sudáfrica: 2011).

[10] Página web del CEBA de Durban:  www.durbanceba.org.

[11]   Josh Foster, Ashley Lowe y Steve Winkelman, The Value of Green Infrastructure for Urban Climate Adaptation (Washington, DC: Center for Clean Air Policy, 2011).

 

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